Oaxaca Antiguo

MASCARILLA DE XIPE TOTEC

“Mascarilla de Xipe Totec (núm. 257). Fue encontrada por mi esposa y es quizá la pieza más bella de las que estaban en la tumba. Representa al dios que los mexicanos llamaban Xipe Totec “nuestro señor el desollado” y parece que reproduce la carátula hecha con la piel de la víctima, con la que se cubría el rostro del sacerdote que encarnaba a este dios.

En la máscara, los ojos están entrecerrados y la boca grandemente abierta, porque son los de la piel que cubre el rostro del personaje. Por esta razón se ve la boca abultada, aunque sin indicación de labios. Los cuatro cordones que rematan en borlas, y se ven a cada lado de la cabeza, son los que servía para sostener la máscara de piel.

Colgando de la nariz, por medio de una argolla, lleva una nariguera absolutamente característica de este dios. Consiste en un cono del que salen bandas laterales con puntas en forma de cola de golondrina. Este cono y estas bandas se encuentran también en el tocado del dios y se llama entonces este adorno yopitzontli (tocado de Yopi), pues el nombre Yopi es otro de los que se le dan a Xipe Totec. La máscara lleva una pintura facial extraña, que no he encontrado en otras representaciones de Xipe que existen en piedras o en los códices. Parece esto indicar que la piel del rostro es la de una mujer.

El adorno del dios se completa con unas orejeras en forma de discos y una venda que le ata el pelo. Este aparece de dos alturas distintas e indica que el que lleva la máscara es un guerrero, pues usa el copete (tzotzocolli) característico de los militares.

La máscara tiene cinco perforaciones, dos a cada lado de la cabeza, y otra en la barba. Las perforaciones no fueron hechas después de que el objeto fue fundido, sino en el momento de fundirlo. Es difícil precisar el uso al que estaba destinada esta mascarilla, aunque indudablemente estuvo atada a una banda que servía de cinturón o para detener el cabello, o bien formó parte de un collar.

También puede haber sido utilizada como pinjante de un gran collar, pues vemos mascarillas de oro utilizadas en esta forma o haber sido el broche un cinturón, o maxtlatl. La perforación que tiene la mascarilla en la barba y el gollete que lleva en la cabeza, posiblemente sirvieron para pasar, por el primero, hilos de cuentas o cascabeles, utilizando el segundo para colocar plumas que formarían un penacho a esta máscara. La mascarilla es la representación más perfecta que conocemos del dios de los joyeros. Mascarilla de Xipe Totec. Núm. 257. Alto: 7 cm. Peso: 98 gr.” Museo de las Culturas de Oaxaca, Oaxaca.

Foto: Oliver Santana / Raíces.Caso, Alfonso, “Metales preciosos. Oro”, Arqueología Mexicana, edición especial, núm. 41, p. 16-17.Texto completo en la edición impresa. Si desea adquirir un ejemplar:https://raices.com.mx/…/revistas-el-tesoro-de-monte…

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